Entrevista a Lucía Haro: Cuando querer es poder.

Entrevista a Lucía Haro: Cuando querer es poder.

Los juegos panamericanos ya han empezado y de a poco van tomando color. Los combinados nacionales de handball han comenzado el sueño de ser olímpicos con sebdas victorias en sus compromisos iniciales. Dentro del plantel femenino se encuentra la cordobesa Lucía Haro.

A continuación les ofrecemos una muy buena entrevista realizada por Joaquím Sastre, de Pasion Handball, a “Lula” tiempo atrás.  Si bien data de unos meses nos pareción muy buena traerla a colación en este momento y que podamos conocer más del trabajo y esfuerzo de esta jugadora cordobesa.

“Lo que cuenta Lucía en la entrevista refleja la vivencia de los jugadores del que viven fuera de Buenos Aires y que son convocados a jugar en la selección nacional. Una muestra del sacrificio y de las cosas que dejan de lado solo por amor a la camiseta nacional, incluso costeándose los pasajes y demás gastos que implican los viajes, lo que a su vez refleja la falta de apoyo dirigencial a un deporte amateur en pleno crecimiento.

La palabra amateur significa “amar lo que se hace” y sin dudas es eso lo que mueve a Lucía y a todos los jugadores que viajan semanalmente a entrenarse con las distintas selecciones. Luciana Aymar, la mejor jugadora de hockey de la historia, cuenta que en sus comienzos en la selección, con solo 15 años, debía despertarse a las 5 de la mañana todos los días para viajar de Rosario a Buenos Aires. Vaya si valió la pena.

Decidimos entrevistar a Lucía para conocer y valorar el esfuerzo que hacen muchos jugadores solo por “amar lo que hacen” y sobretodo, amar a la camiseta. Cuando querer es poder, no hay límite posible.

1. ¿Cómo y dónde empezaste a practicar el handball?

Empecé a jugar Handball en la “escuelita” de deportes en el Colegio del Carmen cuando tenía 11 años. Entrené una vez por semana en el cole hasta los 16 años (2003) cuando me citaron para entrenar con la Selección de Córdoba Juvenil. Al volver del Torneo Argentino decidí pasarme a un club para aumentar el número de entrenamientos semanales. El deporte cada día me gustaba más y quería seguir creciendo.

2. ¿Desde cuándo jugás en la selección Argentina?

Me citaron por primera vez para entrenar en Selección Argentina en el año 2004, en esa época yo era categoría juvenil, asi que viajé ese mismo año a jugar un Torneo Panamericano Juvenil en Brasil.

Desde ese año, he entrenado ininterrumpidamente con el seleccionado nacional, pasando primero por la categoría Juvenil, luego Junior y desde el año 2006 entreno con Mayores.

3. ¿Qué cosas han cambiado desde tus primeros viajes a Buenos Aires a hoy en lo que es apoyo dirigencial?

Es muy difícil practicar un deporte amateur para cualquier deportista, pero lo es aún más viniendo del interior del país.

Desde que comencé a entrenar en la Selección Nacional hace 8 años, viajo semanalmente a Buenos Aires para asistir a los entrenamientos, pero siempre vuelvo a Córdoba el fin de semana. Necesito volver porque es allí donde tengo mis afectos que me cargan de energía el cuerpo para no aflojar. Además sigo participando en el torneo local de la Federación Cordobesa de Handball con mi club de toda la vida, Sociedad Unión Eléctrica, tratando de aportar mi granito de arena al crecimiento del deporte en el interior. Creo firmemente en que es absolutamente necesario que los jugadores que tienen la posibilidad de acceder a un mayor nivel de entrenamiento, trasladen ese crecimiento personal a sus clubes y contrincantes en su liga local, es la única manera de achicar las diferencias que existen entre la liga de Fe.Me.Bal y las ligas del interior del país.

Siempre he obtenido Becas Deportivas, tanto en Córdoba como a nivel Nacional, pero la verdad es que nunca me han alcanzado para cubrir el costo de los pasajes semanales a Buenos Aires. Con los años uno conoce más gente y el trato con los dirigentes adquiere mayor confianza y cercanía, hay mucha gente que trabaja silenciosamente por el bienestar del jugador de la selección, pero quizás debería existir una política seria y organizada que le permita a los jugadores del interior del país llegar a los entrenamientos en Buenos Aires sin tener que costear los pasajes. Yo he tenido la suerte de siempre contar con el apoyo de mis padres para ayudarme desde chica, y que a la vez ellos tuvieran los medios económicos para hacerlo. Son muchos los casos de chicas muy talentosas que por problemas económicos tienen que dejar la selección.

4.¿Cuánta diferencia hay entre la Liga Cordobesa y Femebal? ¿A nivel entrenamiento?

Existen grandes diferencias entre la Liga Cordobesa y la de la Fe.Me.Bal, consecuencia principalmente de la cantidad de equipos, que viene ligado directamente al número de habitantes que tiene la Ciudad de Buenos Aires y alrededores comparado con Córdoba.

En la liga de Fe.Me.Bal participan mayor número de equipos y hace que exista un mayor nivel de competencia, todos los fin de semana hay partido y todos los equipos entrenan con un buen número de jugadoras.

Los entrenamientos no es lo que diferencia a Fe.Me.Bal de la Liga Cordobesa, incluso me atrevería decir que se entrena más en el interior. Lo que marca distancias es el nivel de competencia al que están acostumbrados los equipos de la Fe.Me.Bal., tienen mayor experiencia y mucho roce que adquieren desde muy chicas.

5. ¿Cómo fue tu experiencia de jugar en España? ¿En qué creciste allá?

Le experiencia de jugar afuera, es la que todo jugador de selección debería tener. Había tenido muchas posibilidades de irme afuera, pero nunca me terminaba de convencer.

En el año 2007 apareció la chance de ir a un club de Liga ABF (sería la liga ASOBAL femenina, la primera liga española). Yo tenía el Campeonato Mundial en Francia ese año en el mes de Diciembre, así que los dirigentes del Elche Balonmano se pusieron en contacto conmigo para que una vez finalizada nuestra participación en el Mundial me quedara en España para jugar la liga con ellos.

Viví en Elche, una ciudad pequeña a muy pocos kilómetros de Alicante. Tuve la suerte de caer en un grupo humano excelente, con muy buenas compañeras de equipo y un increíble cuerpo técnico y dirigencial.

La vida de deportista profesional me gustó mucho, me sirvió mucho vivir sola y manejarme por mis propios medios. En mi club se entrenaba todos los días por la tarde y hacíamos gimnasio de pesas por la mañana.

Deportivamente me sirvió mucho para pegar un salto de calidad. El aumentar el volumen de entrenamiento me permitió mejorar la resistencia y calidad técnica; a su vez, la presión de ser una jugadora profesional y estar tan lejos de mi casa y afectos me ayudó a mejorar mi estabilidad emocional, tanto fuera como dentro de la cancha; además, tuve bastantes minutos en cancha que me dieron el roce internacional que quizás me faltaba por tener menos competencia en la liga local.

6. ¿Qué sentiste al quedar afuera del Mundial de China 2009 a último momento?

Lo que pasó con el Mundial de China fue más complicado de lo que pareció. En Agosto de 2009, participando con la selección de Córdoba del Torneo Argentino de Selecciones en Chubut, me rompí el ligamento cruzado de la rodilla izquierda.

Yo recién volvía de jugar el Panamericano en Chile, donde habíamos salido campeonas por primera vez en la historia. Consulté todos los médicos posibles, y encontré una alternativa que me permitía esperar hasta después del Mundial en China (en Diciembre) para operarme.

Rehabilité y fortalecí la rodilla lo mayor posible, y empecé a entrenar con normalidad un mes antes del torneo, pero el técnico consideró que mis posibilidades de sobrevivir al mundial con una rodilla débil eran muy pocas, motivo por el cual me dejó fuera de la lista.

La realidad es que sufrí muchísimo como consecuencia de ello, cuando las cosas no salen como uno espera, se desilusiona y resulta muy difícil ver con claridad los motivos y razones que motivaron la decisión.

Por suerte, mi familia y amigos me apoyaron incondicionalmente, e incluso las mismas chicas de la selección, me mantuvieron al tanto de todo lo que pasaba allá, hablábamos por Skype prácticamente todos los días.

7. Después de ver el gran mundial de los varones en Suecia, ¿creés que ustedes pueden dar también ese salto?

El handball masculino tiene aspectos bastante diferentes al femenino. Por ejemplo, en general los varones suplen con fuerza y potencia lo que puede faltar en juego y velocidad. Los chicos de la selección tienen una camada muy buena de jugadores que en su mayoría ha pasado mucho tiempo jugando en ligas profesionales, mejores o peores, pero juegan y chocan contra los grandes jugadores del mundo. Han sabido aprovechar su gran momento y estoy segura de que serán capaces de mantenerse en ese lugar si continúan trabajando duro.

En el handball femenino, quizás se privilegia más el juego colectivo en lugar de la potencia o fuerza individual, estamos en un paso previo al de los chicos creo yo. Hoy por hoy, nos conviene entrenar duro, pero todas en Argentina para potenciar y dar velocidad al juego en conjunto que es lo que nos puede llegar a diferenciar del resto. Ya el año que viene cuando hay descanso de torneos internacionales en mayores, seguramente habrá muchas que emigren a ligas profesionales para completar el trabajo empezado en la selección nacional.

Estoy segura de que la selección femenina puede dar el gran salto de calidad que le permita ocupar los primeros puestos en el mundo, ya lo ha demostrado ganándole a Brasil, cuando pocos nos creían capaces de hacerlo. La dedicación y esfuerzo que tiene cada una de las integrantes del seleccionado femenino, hacen posible cualquier tipo de objetivo.

8. Por último, ¿cómo se hace para estudiar, viajar y entrenar, encima con una carrera exigente como la de Contadora Pública? ¿La facultad es accesible con fechas y demás?

Desde que comencé con los viajes a Buenos Aires, el estudio siempre fue mi cable a tierra. Fue lo que me mantuvo atada a Córdoba, aún cuando todos mis técnicos querían que me mudara a la capital.

Soy consciente de la importancia que tiene en el día de hoy contar con estudios universitarios. Mi futuro deportivo tiene fecha de vencimiento en el corto plazo, y a pesar de disfrutarlo mucho, no podría quedarme simplemente con hacer una actividad deportiva “casi” profesionalmente. Del Handball en Argentina, no se puede vivir y es mi función asegurarme un futuro para mí y los míos.

Hice toda mi carrera viajando a Buenos Aires, pero encaprichada en hacerla en la U.N.C., siempre me gustó esa universidad y me negaba a mudarme a la Universidad Nacional en Buenos Aires, ya que implicaba no poder volver a mi casa.

Existe una ley de Licencia Deportiva que permite movilizar fechas de exámenes finales en caso de que coincidan con torneos o concentraciones con seleccionados nacionales o provinciales.

La U.N.C. siempre avaló los pedidos que presentaba ante el Decanato en estos casos, e incluso he tenido la buena voluntad de la mayoría de los profesores a la hora de modificar parciales y entregas de trabajos prácticos, pero no puedo negar el enorme esfuerzo que significa seguir la carrera sin asistir prácticamente a las clases, y pelear en un sistema en el que cada alumno es un “número de legajo”.

Hoy estoy a dos materias de convertirme en Contadora Pública, y nada me quita la satisfacción y alegr

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