Cuatro años sin “Pitín”

Cuatro años sin “Pitín”

El pasado martes 17 de Abril se cumplieron 4 años del fallecimiento del Jugador y Profesor de Handball Emilio Romero, o “Pitín” como era conocido.

Para aquellos que tuvieron la posibilidad de conocerlo o compartir la práctica deportiva, no deben quedar dudas respecto a la calidad humana de su persona y a su dedicación y pasión por el handball.

Para quienes no tuvieron la suerte de haberle visto les compartimos esta pequeña nota publicada por el matutino de Córdoba, La voz del Interior el día posterior al accidente que determinó la suerte de “Pitín”.

Desde GO7 Indumentaria deportiva, no queremos más que recordar a esta gran persona y rendirle un humilde y sentido homenaje desde nuestro espacio.

 

Murió un campeón

Carlos Martínez

Emilio Romero, fallecido el jueves a la noche en el accidente sobre el Puente Carretero de Río Primero, distaba mucho de ser un jugador espectacular de handbol, pero sin embargo era uno de los mejores. Porque trascendía en el juego en base a humildad, fortaleza, integridad: todo él era un gran deportista, que además actuaba como tal en todos sus momentos afuera de la cancha.

Era un defensor duro e implacable, titular indiscutido en el campeón cordobés Escuelas Pías, en la selección cordobesa de caballeros mayores y en el campeón de la Liga Nacional 2007, Forjar Salud Córdoba Handball. Le gustaba contragolpear, pero para este último equipo convirtió por esa vía solo una vez, que fue decisiva en la final donde se obtuvo el título.

Hijo de docentes de educación física (su padre es titular de la cátedra de Deportes en el Ipef), Emilio empezó a jugar handbol a los cinco años, en su natal Alta Gracia. Allí ocupó todas las categorías, hasta que en 2000 se recibió de profesor en el Ipef. Se fue entonces a España por dos años y, a su regreso en 2006, pasó a Escuelas Pías. Ayer, las clases tuvieron que ser suspendidas en ese colegio de la avenida 24 de Setiembre, porque los chicos que Emilio entrenaba en handbol lloraban sin consuelo.

Emilio –un gigante rubio de 1,90, atlético, pintón y con algo de niño en su mirada, que siempre transmitía ternura y amistad– entrenaba también a los equipos de Municipalidad de Río Primero, que participan en la Primera B del torneo cordobés.

Es lógico que todo el handbol se sienta desolado por la muerte de Emilio Romero. En Córdoba, éste es un deporte donde la amistad es reina y Emilio –que en todos los clubes era un amigo al que recibían con alegría–, era una de las síntesis más notables y conmovedoras de ese espíritu.