El Último Gran Sueño

El Último Gran Sueño

Son las 16:45 hs del jueves 11 de julio en el CENARD. Está nublado y frío en Buenos Aires. Nos anunciamos en el ingreso, aunque no nos esperaban. De repente ingresa por la puerta nuestro entrevistado: Andrés Kogovsek, el capitán del seleccionado argentino de handball.

Al atravesar la puerta pregunta amablemente “¿llegaron bien?”. Ni bien terminamos de afirmar el recepcionista del centro de entrenamiento, quien minutos antes se había mostrado molesto por nuestra “inesperada presencia”, parece transformarse. “Disculpá Andrés- se dirige a él- pasa que mi sobrina de Necochea es fanática de Uds” “No hay inconvenientes- le dice `Cogote´- antes de irnos te dejo una remera mía con la firma de todos los chicos”. Así de simple. Así de Grande

Nos sentamos en una mesa de la sala de estar del predio, donde nos disponemos a hacerles las preguntas. Luce jean y camisa, como recién salido del trabajo. Y en efecto así es. Se acomoda y mira el reloj. Tenemos buenos minutos hasta las 17:30 que empieza el entrenamiento. Decidimos empezar…

1-Estamos a 15 días del comienzo de los juegos olímpico. En lo personal, ¿cómo va  viviendo la previa a esta cita tan importante?

En lo personal es el sueño de mi vida deportiva hecho realidad. Toda mi vida soñé con esto, y ya falta muy poco. Y lo que te digo personal también es a nivel grupal. Cada uno del equipo que le preguntés te va a decir lo mismo. Creo que en nuestras vidas hoy no hay nada más que esto. Y Por el próximo mes va a ser así.

2-En relación a lo deportivo, Argentina tiene buenas posibilidades de seguir haciendo historia. ¿Cómo analiza Ud. la competencia?

La competencia en handball es dificilísima. Más en un Juego Olímpico que es como un Mundial pero avanzado donde ya estamos en la última semana. En donde si perdés un partido, y sobre todo en caso de las potencias, se te complica el torneo. Por ejemplo si Suecia vuelve a perder con nosotros va a tener el podio un poco más lejos, porque el cruce de cuartos de final va a ser frente al rival que no esperaba. No hay margen de error ni para ellos, ni para nosotros.

Si queremos pasar de ronda, debemos vencer a Gran Bretaña y Túnez. Y para esos equipos es al revés, piensan igual que nosotros. Tienen que ganarnos. Ganás dos partidos y pasás. Errás uno y se terminó. Salvo que metas un batacazo con los otros, que también lo vamos a intentar. La competencia es difícil pero nosotros vamos con muchos sueños.

3- Lo vimos emocionarse hasta las lágrimas en Brown después del título obtenido… ¿Qué significó para Ud. el logro?

Y… mucho… porque era mi último partido en Argentina por los puntos con la selección, y con mi familia entera en la tribuna. Era ganarle otra vez a Brasil… Creo que sentí lo que tal vez sienta el último día en Londres, pero cuando tenés la familia al lado lo sentís de otra manera. Tal vez en Londres sea distinto porque va a ser definitivamente el último por puntos.

Pero ojo,  son lágrimas de felicidad. Disfruto esto como si tuviera 15 años. Soy un agradecido tan grande, al Handball y a Dios por todo lo que me dio, que lo vivo con una alegría inmensa. Nada me puede malhumorar. Viví más de lo que pensé que iba a vivir en este deporte.

4- A los 37 años y con 7 mundiales disputados, es el argentino que más los jugó, ¿Qué ha sido para Ud. vestir la camiseta celeste y blanca?

Jugar en la selección es lo más lindo de la vida. Es inigualable desde que cantas el himno hasta que termina el partido. Para el que vive un deporte al máximo, cualquiera sea, no hay nada que supere vestir la camiseta argentina. Nada.

 5- ¿Con qué soñaba cuando empezó a jugar al handball de adolescente… pudo cumplirlo?

Soñaba con jugar en la selección argentina… ese fue mi sueño siempre. Y por suerte pude cumplirlo en el 94 cuando por primera vez me puse la de la Selección mayor.

Después una va renovando el sueño… como este equipo que renovó, si Dios quiere, el pasar de ronda cuando tal vez los Juego Olímpicos era el  último sueño. Porque yo creo que en la vida, como en todo, se vive de los sueños. Y este es un equipo que yo aprendí que los sueños tienen que ser grandes. Tal vez no llegues la grande, pero a lo mejor llegas a uno que no pensabas al principio o que pensabas como uno menor

 6- Por último, unas palabras, una frase o un mensaje que quiera dejarle a los chicos que sueñan y creen en Ud. y en los Gladiadores.

Al que cree en este equipo, que lo siga haciendo porque este es un equipo nació humilde y trabajador y morirá humilde y trabajador,  ese es nuestro lema.

Y en lo personal que, con mis años en la selección,  le haya dejado algo al que le gustó mi forma de jugar. Con haberle dejado alguna cosa a alguien, yo ya soy feliz

 

Y tiene que estarlo… Cientos y miles de personas de todas las edades lo valoran, respetan y admiran. Desde Antequera, donde su remera fue quitada, hasta Argentina donde la gente se lo demuestra en cada cancha a donde va. Nos despedimos, aunque aceptamos su invitación a quedarnos a ver el entrenamiento.

Se acerca Londres, y con ello el último gran sueño de Andrés. Cuando se apague la Antorcha Olímpica, se llevará consigo la última llama de “Cogote” en la Selección. Cuando todo termine, Él estará agradecido por tanto handball… Y nosotros… nosotros También.