Diario de Mundial – Día 10

Diario de Mundial – Día 10

DÍA 10

El día comenzó con el desayuno a las 9.30 hs. Los desayunos en el hotel son buffet, no hay tanta variedad como en Hungría, pero no faltan las cosas básicas. No hay mejor panadería que la Argentina jaja, es muy difícil igualar los panes y dulces Argentinos.

Después de desayunar subimos a las habitaciones, preparamos los bolsos para partir a entrenar y nos reunimos nuevamente 10.30 hs. en el hall para partir hacia la cancha. Hoy nos tocó entrenar en la cancha principal desde las 11 hs a las 11.50 hs.

Hicimos una breve entrada en calor, algunos trabajos con el dominio de la pelota con mucho pega. Nos resulta muy difícil adaptarnos a la cantidad de pega que se usa, acostumbradas a entrenar con otro tipo de pelotas y menor calidad de pega. La pelota en el mundial no rueda directamente, y es muy difícil hacerla picar. Nos verán muchas veces evitando picarla en las contras o “arrastrándola” para llegar al área jaja.

Después trabajamos en lanzamientos por puestos, con mediana oposición y luego hicimos trabajo en el área 6 vs 6, trabajando la defensa y el ataque colectivo.

Al regresar al hotel subimos a las habitaciones y bajamos a las 13 hs. para almorzar. Teníamos libre la siesta, y aprovechamos para ir a pasear por una peatonal que está a una cuadra del hotel, comprar algunos regalos y despejar la cabeza un poco. Los volvimos locos a los custodios, no nos dejan andar solar por ningún lado. Dicen que hay mucha mafia y que es muy riesgoso que mujeres extranjeras caminen solas. Pobre de ellos, tratando de mantener unido un grupo de 16 mujeres de compras unido en un solo negocio, misión imposible!

Finalmente alrededor de las 15.30 hs. ya estábamos de regreso en el hotel para descansar un rato. A las 17.30 hs nos sirvieron un snack previo al partido y a continuación fuimos a la sala de video a ver algunos pedacitos y repasar el plan de juego para enfrentar a la potente Noruega (bicampeón olímpico y campeón del mundo).

A las 18.30 hs. salimos para el estadio, vimos un ratito del partido entre España y Polonia y partimos al vestuario para alistarnos.

El partido comenzó muy prolijo, con mucha solidez defensiva y predisposición para el repliegue. Sabíamos que su mayor arma era la velocidad de la contra y debíamos evitarla con ataques largos y efectivos. Le jugamos de igual a igual a un rival de primer nivel. Le costaba encontrarle la vuelta en ataque posicional y los escasos goles que conseguían convertir venían de la mano del contraataque.

Pasados los 18 minutos del primer tiempo, todavía estábamos arriba en el marcador, un pequeño bache en el cierre del primer tiempo hizo que nos fuéramos 6 goles abajo al entretiempo (15-9).

En el comienzo del segundo tiempo, mantuvimos la solidez defensiva pero aumentaron los errores en el ataque. Sin embargo, teníamos volumen de juego y capacidad para mantener el ritmo del partido. A los 15 minutos del segundo tiempo, habíamos recuperado goles y pasamos de perder por 9 a perder por 6. Defendiendo y corriendo. No son detalles menores para un equipo como el nuestro. Hay una idea de juego, de a poco empezamos todas a hablar el mismo idioma adentro de la cancha. Eso no se logra de un día para el otro. Hay que ser paciente.

Promediando el segundo tiempo se agotaron las ideas en ataque. Nos costaba entrar, y Noruega no perdona en contraataque. El partido terminó 37 a 18. En los papeles seguramente pasa desapercibido, para nosotras es saber que estamos por el buen camino. Trabajando por mejorar, generando una identidad de juego y alimentando nuestra garra para lo mucho que nos queda aún en el Mundial.

Pasó Noruega, y viene nada menos que España. Todas experiencias que nos sirven, jugamos los partidos contra rivales que nos hacen crecer, que nos enseñan en vivo y en directo. La oportunidad, la tenemos nosotras, y la tenemos que aprovechar, sacarle todo el jugo posible.