Victoria frente a Arabia

Victoria frente a Arabia

Y llegó la primera. Cumpliendo con todos los pronósticos el conjunto de Dady Gallardo se quedó con una victoria cómoda por 32-20, a priori enfrentaba al rival más débil del grupo pero hay dos factores muy importantes a tener en cuenta, primero que Argentina venía de dos partidos extremadamente duros y agotadores que se definieron en los últimos segundos; y segundo que siempre jugar este tipo de partidos es difícil porque la cabeza no se prepara igual para Dinamarca que para Arabia, es imposible.

Haber superado esta prueba es para el conjunto nacional un claro síntoma de madurez, saber jugar como candidato es aún más díficil que ir como vino Arabia hoy al estadio Duhail.

El partido comenzó muy trabado y friccionado, como se preveía los árabes marcando muy abierto y cortando líneas de pase y la movilidad de la pelota, lo que resultaba en ataques cortos, sucios y con algunas inoportunas pérdidas de pelota.
El plan de juego de los dirigidos por el croata Goran Dzokic era clarisimo, ahogar en defensa y si hacía falta castigar se castigaba, afortunadamente los árbitros estuvieron a la altura y salvo un codazo en la boca de Diego Simonet, sancionaron y Argentina pudo gozar de varias superioridades numéricas a lo largo del partido.

1negroArgentina comenzó con un 3-2-1 muy metido adentro de los 9 metros, luego pasó a defender 6-0 con Crevatín y Pablo Portela, esta defensa resultaba un tanto más efectiva ya que los árabes carecían en absoluto de lanzamiento externo. La defensa profunda obligaba a Dady Gallardo a ehcar mano a dos variantes que había trabajado en la previa, la presencia de Pizarro como lateral derecho y la de Pablo Simonet como pivote, para salir a apoyar con dinámica y poder girar y quedar como primera línea. Ambas muy acertadas. Otro gran partido de los extremos, Federico Fernández muy sobrio y Pizarro en modo superstar, la buena noticia es que a la fiesta se sumó el jóven Facundo Cangiani, que debutaba en un Mundial y lo hizo con goles importantes.

Con muy poco Arabia complicaba el primer tiempo que terminaba 13-11. Algunos gestos de preocupación y otros de fastidio. Pero a la vuelta del entretiempo las cosas fueron muy diferentes.
Lo más importante se mejoró, Argentina defendió, se movió, basculó y comenzó a recuperar pelotas o a inducir el error para poder correr, así aparecieron los goles de contra de Fede Pizarro y Pablo Simonet, los Gladiadores arrancaron el ST con un 3-0 de parcial, y a partir de ese momento el partido se enderezó para el combinado albiceleste.

Un punto muy alto del partido y del segundo tiempo fue el Negro García, de gran ingreso, redondeó un tremendo 41% con 7 de 17 paradas. Es le dio aún más seguridad al equipo que pudo correr y soltarse.ARG-KSA-67
El ingreso de Pablo Simonet fue todo positivo,un gran despliegue del menor de la dinastía y con un desparpajo tal que le permitió tirar una rosca y una contrarosca casi con inmediatez. Además el tanque hizo excluir a varios árabes que le pegaban sin asco.

Los Gladiadores deleitaban a la tribuna con dos fly hermosos, los mismos dos flys que le tiraron a Dinamarca. El partido se rompió definitivamente cuando al minuto 45 Pablo Simonet metió el sexto gol de un parcial 6-0 para el 23-15 que comenzaba a sentenciar las cosas.

Buenos ingresos de Vidal en defensa, de Adrián Portela que tiene una actitud y una movilidad que contagia y Fafa Cangiani se soltó y le mostró al mundo como vuela.
Arabia totalizó 12 exclusiones, una cifra vergonzosa para un equipo que participa del Mundial, a pesar de eso, en ningún momento los Gladiadores se desconcentraron o fastidiaron, otro síntoma de madurez.

El combo diferencia de gol, minutos para todos, descanso para el Chino, Carou y Seba cierra perfecto. Ahora el equipo argentino deberá descansar y reponerse lo más rápido posible en cuanto a desgaste se refiere ya que se vienen dos verdaderas finales del mundo. Ganando uno de los dos que quedan avanzarán a octavos de final, lo que sería una auténtica hazaña teniendo en cuenta el grupo de la muerte en el que cayeron sorteados.